Nelson González Marín.
La agricultura orgánica no pretende volver los años 30, en donde la
subsistencia económica del productor era el único objetivo. Este sistema de
producción debe ser considerado como un eje en la forma de vida de la sociedad,
el que de no ser tomado en serio, sólo será evaluado como una moda que pasará
que el tiempo cambiará por otra.
Los
campos de Chile, han visto la posibilidad de reconvertir su agricultura a
orgánica, con el fin de aumentar sus ingresos económicos, lo óptimo sería que
se esté haciendo con el fin de dar sustentabilidad a la agricultura y de
ofrecer un producto inocuo o más bien saludable y de calidad al consumidor, por
sobre el interés económico.
Muchos productores de berries prefieren asegurar sus producciones
aplicando grandes cantidades de pesticidas al suelo y plantas, con el fin de
prevenir daños.
Está comprobado que desequilibrar el ambiente biótico sólo produce que las
plagas más dañinas se fortalezcan y provoquen daños irreparables en el huerto
en un corto plazo. Un huerto orgánico trabajado en conciencia, favorece el
desarrollo de controladores biológicos naturales que atacan, áfidos, hongos y
bacterias sin dañar el cultivo.
Los controladores más conocidos son las chinitas, que en su etapa larvaria
controlar perfectamente ataques de pulgones.
INSECTICIDAS ORGÁNICOS.
Los productos controladores de plagas trabajan de distintas formas, siendo las
más importantes las siguientes: Efecto repelente por acción sistémica, los
extractos son absorbido por la planta a través de su sistema vascular,
alterándose el sistema enzimático de la planta provocando alteración en la
transpiración de los insectos, por ende el cambio de los jugos intra-celulares
como la savia. Efecto
de enmascaramiento en que los Insectos disminuyen el apareamiento entre ellos
ya que estos productos provocan una dilución de las feromonas que rigen el
estado reproductivo, lo cual significa la ruptura del ciclo de vida biológica
del insecto.
Efecto anti-alimentario, la ingesta o contacto con productos de repulsión
modifica los hábitos alimenticios de los insectos.
Efecto sobre excitante del sistema nervioso de los Insectos los cuales se
generan por sustancias que contienen thiosulfatos.
FUNGICIDAS ORGÁNICOS EN FRUTILLAS.
Principalmente, los fungicidas orgánicos evitan la acción penetrante de los
hongos en la cutícula de la fruta, proveyendo de una coraza que retardará o
simplemente impedirá que se produzca la infección.
Debido a que la cutícula de la frutilla es muy fina, un buen protector no sólo
evitará la entrada de hongos sino que además disminuirá la respiración celular
y la transpiración, mejorando la vida post cosecha de la fruta.
El doctor en química Gustavo Cabrera de la universidad Católica
de Temuco, se encuentra trabajando en el desarrollo de productos orgánicos que
realicen estas dos labores.
Otros efectos de los fungicidas orgánicos son a nivel celular, inhibiendo la
formación de quitina, la biosíntesis de proteína y disminuyendo el metabolismo
de los ácidos nucleicos.
FUENTE: www.chilepotenciaalimentaria.cl